Lifting Facial

Lifting Facial

LIFTING FACIAL

A medida que envejecemos, los efectos de la gravedad, la exposición al sol y el estrés de la vida diaria se notan en nuestras caras. Se forman surcos profundos entre la nariz y la boca; las mejillas caen; aparecen alrededor del cuello grasa y arrugas. Un lifting Cervico-facial no puede detener este proceso; sin embargo, lo que sí puede hacer es parar el reloj, mejorando los signos más visibles del envejecimiento, tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello.

El lifting puede realizarse aislado o asociado con otros procedimientos como la blefaroplastia (cirugía de párpados), liposucción de papada o la rinoplastia (cirugía de naríz).

LA CIRUGÍA

Las incisiones en el lifting Cervico-facial clásico se realizan en el cuero cabelludo, rodean las orejas y terminan en la zona occipital (próxima a la nuca). A través de estas incisiones el cirujano realiza un despegamiento más o menos amplio de la piel, al objeto de poder obtener un tensado de la misma. Mediante el mismo abordaje, el cirujano puede reducir acúmulos grasos o tensar músculos que han quedado fláccidos, proporcionando a la cara un aspecto más firme. Existe también el lifting manequen, para pacientes que no requieren grandes cambios y en el cual las incisiones son reducidas.

Después de la intervención, que suele durar entre 3 y 5 horas, en función de la amplitud de la misma y de si se hace algún tratamiento de los párpados, liposucción de papada, etc., se colocan unos drenajes para disminuir la posibilidad de hematomas y reducir la inflamación.

POSTOPERATORIO

En el postoperatorio se observará un grado variable de hinchazón de la cara y el cuello, equimosis (moretones) y sensación de tirantez. Estas molestias son pasajeras y ceden espontáneamente o con analgésicos.

La mayor parte de las cicatrices quedan ocultas en el cuero cabelludo por encima de la sien y hacia la nuca. Solamente en una zona alrededor de la oreja y en las primeras semanas tras la cirugía, pueden notarse algo las cicatrices, que, por otra parte, pueden ocultarse fácilmente con el peinado.

A los 5-6 días se comienza a quitar los puntos de sutura, proceso que se termina de realizar a los 8-10 días. Habitualmente, en la tercera semana postoperatoria se puede realizar una vida prácticamente normal, incorporándose incluso a su tarea profesional. Las intervenciones de estiramiento facial no sólo logran un rejuvenecimiento notable sino que, además, la edad aparente sigue retrasada durante mucho tiempo en relación a la edad cronológica. Si con el paso de los años volviesen a aparecer arrugas y pliegues, la operación podría volver a realizarse.

Las posibles complicaciones de la ritidectomía son escasas y, en la mayoría de los casos, transitorias: hematomas (acumulo de líquido), defectos de cicatrización, caída de cabello en la cicatriz del cuero cabelludo, alteración de la movilidad de la ceja o de los labios, etc. Sólo en raras ocasiones es necesario realizar pequeñas operaciones complementarias para tratar estas complicaciones en el período postoperatorio inmediato o tardío.

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